martes, 1 de febrero de 2011

¿Quién defiende a Diomedes?

Félix Carrillo Hinojosa
Escritor, Periodista, Compositor y Rey Vallenato, Gestor cultural proponente para que el Vallenato y la cumbia tengan una categoría dentro de los Premios Grammy Latinos
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Quienes lo conocen, aseguran que él todavía no ha podido entender, en qué momento la madeja que enredó su vida, lo puso a pender en un delgado hilo del inmenso tropel, a que lo ha sometido la fama y el prestigio, una queriendo vencer a la otra y las dos, marcando los pasos que debe seguir un artista, que generó las grandes diferencias dentro de su generación y la música que representa, al tiempo que hay quienes sostienen, que no hay un artista en nuestra Patria que haya mal aprovechado todo lo que la naturaleza musical de la gran provincia le prodigó. Mientras la discusión crece, sin que busquemos ponerlos de acuerdo, es importante descubrir a través del problema, la realidad que vive Diomedes Díaz Maestre. Solo él y nadie más que él, puede contar de viva voz, los dolores y las alegrías que narra en sus versos y ante todo, el por qué es entendido de esa manera, por la gran masa que pese a sus contratiempos, siguen plegados a su espíritu, a su relato de cantor adolorido y de narrador desbocado, por el solo hecho de sentirse querido. Por eso lo busqué y al fin, después de dar con su paradero y sortear un aguacero de muchas horas, en donde los continuos truenos y rayos surcaban el ambiente y presagiaban una noche de tempestad. Mientras esperaba su llegada, empezó a dar vuelta en mí, un collage difuso de imágenes en blanco y negro y a color, de esos episodios que hacen de la vida de alguien, en donde muchas de ellas lo ponen como un héroe indestronable y en otras aparece, la del muchacho frágil, que simplemente lo arrinconó su manera de encarar la vida. Me sacó de ese enfrentamiento, cuando el presentador anunció su nombre.Lo vi que llegó con sus cinco pisos acuesta y la presión constante de llevar entre pecho y espalda, la mirada inquisidora de un pueblo que le sigue, para saber qué dice, qué hace, qué piensa y cuál es su nueva creación, sumado al liderazgo que sostiene de la música vallenata, pese al mal momento que vive, reflejado en los buenos y malos comentarios que produce y lo persiguen como un fantasma. Ahí estaba él, parado frente a todos nosotros, con una sonrisa abierta, que recoge la satisfacción de saber, que solo su público hace eso: esperarlo hasta que él quisiera llegar. Era una manera de hablar sin abrir la boca y de ponerse una coraza ante tanta emboscada, al tiempo que esa audiencia crecía y se parapetaba en las escalinatas construidas con cada verso de su obra musical. Llegó perfumado y todo vestido de blanco. Lo esperaba como el padre confesor que asiste a sus feligreses, sin la prevención de imponer una lápida, sin antes haberlo escuchado. Me extendió sus brazos, llenos de cariño y su sonrisa ingenua que conserva como pasaporte eterno de un alma buena, que quita cualquier mala intención, que en este caso no existe, pero que en muchos, con o sin su presencia, le ha tocado sortear. Hablamos abierta y francamente de nuestras vidas, ante todo, de la él, que siempre está expuesta a muchas malquerencias argumentadas, con razón o sin ella, que se estrella en la sola consigna de no soportar, los hechos positivos que le ha brindado a la música Colombiana y en especial, al vallenato. Sin hacerle el quite, a esos grandes errores que han pesado en el desarrollo de lo humano y artístico que tiene Diomedes Díaz Maestre, quiero decirle a aquellos que no lo conocen y que sin saber donde queda Carrizal, el sitio mítico de su nacimiento, le aman su música y viven pendiente de su vida, que esta charla busca mostrarle al cantautor vital que está por encima del empecinamiento de unos cuantos, que no viven su vida, por estar pendiente de construir tantos párrafos negativos, sin saber que él, resiste todo eso y mucho más, cuando su voz se abre a pulmón abierto, a cantar en una noche o tarde memorable, el listado interminable de sus canciones. El sentimiento de sus versos, el relato de sus melodías y la historia viva de sus canciones, es posible que cualquier mal concepto que tengan de él por sus equivocaciones, en donde como protagonista central haya podido cometer, en un momento de esas emociones que solo un hombre pasional como él, vive de manera intensa. –“Primo, si viene a preguntarme, cuántos errores he cometido, le diré que son muchos”. –Me dijo. Al tiempo que se agarraba las manos y miraba a los lados como en busca de algo. –“Pero la verdad verdad, es que no soy un hombre malo, es más, no tengo porque serlo. Mis padres me criaron con mucho amor y eso es lo que respiro en mis canciones. No tengo en mi alma nada de resentimiento. Todo el mal que me han hecho, ya lo perdoné. Espero que también lo hagan con mis errores”. Agachó la cabeza como en busca de una absolución. No era el indicado para perdonarlo, pero comprendí que su actitud lo que buscaba era protección. Ahí fue donde empecé a entender, que el muchacho a veces lengüilargo, que dice sin pensar una mala frase o al que el alcohol le hace unas malas pasadas y que ha puesto en riesgo su maravillosa labor, es el más frágil de lo cantores de mí tierra. Me miró de frente, como queriendo adivinar la pregunta que venía. Solo atiné a decirle, qué podemos esperar su familia, sus amigos de verdad, sus seguidores, si la gente dice que usted llega borracho y con otras drogas entre pecho y espalda, que incumple y que ya no canta. –“Vea primo, de mí se ha dicho de todo. Conmigo se han ensañado. Desde pelao me ha tocado luchar para darle nombre a mi nombre. Muchos no me perdonan que haya salido a la otra orilla”. Pero Diomedes, por qué no sales de esos problemas de droga y alcohol que tanto daño le ha hecho a su vida. Se sorprendió con mi reflexión y vi que arrugó la frente, que en él, es un signo de malestar. –“Primo si yo fuera solo alcohol y droga, ya no existiría Diomedes. Eso es más mito que realidad. Lo que pasa es que ese, es el caballito de batalla que usan conmigo. Solo para poner por encima ese problema, a mi talento. Si fuera pura droga, usted cree que tendría voz. Es tanta la mala fe frente a mis problemas, que cuando sufrí la enfermedad que padecí, más de uno sin reflexionar dijo: que era producto de la droga. Pensar que ese mal me lo produjo un virus que cogí en el ambiente. Todo eso lo he vivido con paciencia franciscana. Pero Dios es grande y la virgen del Carmen que no dejan de ayudarme, me acaban de mandar la nominación al Grammy con mi compañero Alvarito”.


-Abrí mis manos como deteniendo sus impulsos. Diomedes qué piensa de su más reciente producto musical. –“Ese es un trabajo hecho con el alma, pese a mi enfermedad, lo canté en una tarde rodeado de mi mamá, mis hermanos, mis hijos y mis amigos más cercanos. Pese a que muchos no creían en lo que estaba grabando, ha tenido una gran aceptación. Es tan bueno, que la gente del Grammy lo ha nominado y allá vamos a estar, dando la pelea para obtener ese galardón que desde ya se lo dedico a todos mis seguidores, a esa gente humilde que en invierno o verano me sigue. Para ellos, Diomedes no es malo y es que no lo soy primo, se lo juro por mama Vila, por el viejo Rafael María que está recogío por Dios”.-Tranquilo primo, que le creo. Qué piensa Diomedes del Grammy para el vallenato.-“Es un gran logro para nuestra música. Estaba en Venezuela cuando se produjo esa noticia tan valiosa para nuestro folclor y quienes lo han ganado merecen ese gran premio”. Cómo ve su producto “listo pa’ la foto frente a los nominados. –“Mi producto no es porque sea mío, está a la altura para ganar ese bello trofeo. Tengo a unos grandes talentos al frente: Poncho es un maestro del vallenato, “Cocha” fue mi compañero, Jorge otro grande del folclor, el Binomio aunque no esté Rafa, sigue bajo la batuta de Israel, que es un gran acordeonero y de Omar Géles y Alex Manga, son muchachos que hacen una gran labor. Cualquiera de ellos, puede ganar”.-
Mientras llovía, la noche de manera abrupta se cortó en dos, al aparecer una fuerte luz lunar que nos hizo entender, que la espera no fue tan larga como la charla con uno de los más reconocidos cantautores de la música vallenata. No quise irme sin preguntarle, lo que todos quieren saber. Qué podemos esperar de Diomedes Díaz Maestre, más escándalos, más comentarios negativos en los medios de comunicación o una mejor manera de vivir la vida –“Vea primo, siempre he respetado a los medios de comunicación, pero para mi infortunio, me he encontrado con unos personajes que dicen quererme, que les gusta mi música, pero que apenas cruzo la esquina, escriben hechos que no son verdad. Llenan tantas cuartillas contra mí, que a veces, he llorado de la impotencia, porque es una invención de mala fe que no tiene compasión de Dios. Pero bueno, también entiendo que es producto de la fama y algo tienen que decir, así sea una verdad a medias. Pero esa no es la gente que va a acabar a Diomedes. Para eso cuento con mi gente que está regada por muchos lugares del mundo, que me defienden sin conocerme, que tal cuando me conozcan. Todo se lo dejo a Dios, mientras tanto les seguiré cantando y componiendo a la gente que sigue mi música. Vine a este mundo fue a dejarle un regalo musical, no me preocupa que los resentidos escriban tantas páginas malas sobre mí, no se han dado cuenta que soy más que eso. Como dice un canto mío, “el día que me muera les dejo mi canto y mi fama”. Qué le parecen los nuevos valores del vallenato,” Lo hacen bien, creo que Jorgito Celedón y Jimmy Zambrano, Silvestre Dangond y Juan Mario de la Espriella, Peter Manjarres y Sergio Luís Rodríguez, Jean Carlos Centeno y Ronald Urbina, representan bien lo que hacen. No los veo como competencia sino como unos embajadores de nuestro folclor”.
Se paró y me dio un fuerte abrazo. Salió a cumplir un compromiso más, de esos que está acostumbrado a desarrollar para bien del vallenato. Atrás quedaron los que siguen rumiando su malquerencia para éste cantautor, al tiempo que al frente se levanta una multitud que lo sigue con la pasión del primer día o los que esgrimen grandes críticas, con razón, sobre el comportamiento del ídolo de nuestra música.

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